jueves, 20 de noviembre de 2008

Mas graffiti - Jauría




Desde antes del nacimiento del mismo Hip Hop, el graffiti ya se había posicionado como una forma alternativa de expresión de los jóvenes en el mundo. Alrededor de los 70, ya se hablaba de una movida urbana muy fuerte, que en países como Estados Unidos, pintaban en los metros, en los callejones, en edificios abandonados, en fin. El grafitero o tagger, inició pintando su nombre artístico, su pseudónimo, o como se conoce en el mundo del arte callejero, su Tag. Con letras enredadas, entrecruzadas, la idea era hacer el graffiti de la manera más complicada posible, lo cual generó algún tipo de competencia. La evolución del graffiti, llevo a que después de algunos años no solo se pintaran los tags, sino que se hicieran otros estilos, con dibujos, retratos, letras más grandes, al punto que, hasta el artista conceptual Andy Warhol, se enredó con Fab 5 Fredy en una de sus propuestas de graffiti, mezclándolas con las famosas latas de arveja. Hoy en día, el graffiti ha evolucionado de forma impresionante, las letras y estilos son tan variadas como la inmensa cantidad de grafiteros alrededor del mundo. En Europa, está el movimiento más fuerte a partir de una movida muy actual llamada “Stencil art”, además del ya tradicional grafiti arte callejero que ha adquirido múltiples formas de representación. En Suramérica hay también un movimiento fuerte, Argentina, Chile, Perú, Ecuador, Brasil y por supuesto Colombia, que encabeza esta expresión de arte urbano en sus múltiples y variadas representaciones. En las calles colombianas, bogotanas específicamente (debo decir que no es por regionalismo, más bien por desconocimiento) se puede apreciar este arte. Por toda la carrera 30, en la autopista norte con calle 100, en las laberínticas calles del centro, en el sur, en fin, en los cuatro puntos cardinales se pueden apreciar estas bellas expresiones de arte callejero. El grafiti que observan fue diseñado en su maqueta básica en papel a blanco y negro por Cerbero Nativo, su servidor y administrador de este blog, por allá en el año 2000, y trabajado en un diseño más complejo, con colores, y herramientas cibernéticas por Dayssi Linares a.k.a Maldito Duende, artista y diseñadora gráfica radicada en Miami.

martes, 18 de noviembre de 2008

CERBERO NATIVO EN VIVO COLEGIO PAULO FREIRE

miércoles, 12 de noviembre de 2008

In memoriam - Miriam Makeba "Mamma Africa"


Cantante sudafricana nacida el 4 de marzo de 1932 en Johhanesburgo, cuyo nombre de pila era Zensile Makeba pero que alrededor del mundo era conocida como Mamma Africa. Mujer, luchadora incansable contra el racismo, se vio en la necesidad de salir de su país, pues allí no podía llevar dar rienda suelta a su carrera musical. Inició con una agrupación llamada The Manhattan Brothers, posteriormente con The Skylarks, iniciaría lo que se convirtió en una carrera no solo musical sino en una opción en la lucha contra el racismo, el apartheid, y en ultimas las injusticias, la dignificación del hombre negro en el mundo.

La canción que la daría a conocer al mundo “Pata Pata”, se convirtió en icono, tan es así, que varios artistas pop harían versiones no tan agradecidas de la misma. Volvió a su país el 10 de junio de 1990, una vez Nelson Mandela fue excarcelado, allí residiría y trabajaría posteriormente con Mandela, en su gobierno.

Mujer orgullosa de sus raíces, llevo la música autóctona africana por el mundo, deleitando a quienes tuvieron la oportunidad de escucharla con su voz y sus letras, producto de su firme intención de cambiar el mundo racista en el que vivimos. Su muerte no deja de ser un hecho triste, sin embargo, es importante señalar que Mamma África murió en un escenario, haciendo lo que más la gustaba hacer, su razón de vivir, cantando en contra del racismo. Fue en Italia, este lunes 10 de noviembre, en la localidad de Castel Volturno en donde participaba en un concierto en contra del racismo y el crimen organizado en dicho país. Murió a sus 76 años, dejando al mundo actual sin una luchadora, una guerrera, una mujer que sabía cual era el camino para el futuro. Adiós a Mamma África y gracias por mostrar que todavía hay lugar para lo imposible.

jueves, 30 de octubre de 2008

Bienvenidos...

Este es un pequeño texto que se publica a tono con el tema de las tribus urbanas y su situación actual.

LA TRIBU HA MUERTO

El tiempo, implacable en su paso, en su andar absurdo e inconsciente, en ese juego interminable en el que la lógica de lo posible se impone, el tiempo, nos da de nuevo una lección. Preguntas sobran, respuestas también, razones, justificaciones absurdas de un universo simple y poco complejo que nos envuelve en esa carrera en la que al parecer, no hay posibilidad de crear. Solo quedan restos, ruinas, voces confusas que se pierden en un horizonte macabro y deprimente en el que no hay espacio para crear, para construir, para crecer en medio de tanta influencia.

La tribu ha muerto, ha muerto el no futuro, ha muerto el parche de esquina, el verso, han muerto los acordes rebeldes de unas guitarras, ha muerto la conciencia, la rebeldía, la acción misma del ser humano, ha muerto la juventud como expresión de pureza y de creatividad, han muerto los puños arriba, los pantalones rotos, las minifaldas, el amor, la paz, la revolución pacifica, el mensaje del profeta también ha muerto. La tribu, el parche, la identidad, la subcultura, el ghetto, han muerto, los han asesinado lenta y despiadadamente, los han convertido en pequeñas heces putrefactas al servicio de un sistema cuya única lógica es la del consumo.

Que nos perdone Cortazar, Mayo del 68, Woodstock. Que nos perdone The Clash, Bob Marley, Jhon Lennon, Morrison, Janis Joplin, Afrikan Bambata, … Ahora solo veo pasar un montón de personajes baratos de una comedia de lo absurdo. Que nos perdone la vida y su esencia creadora, que nos perdone Amarilla, Gary Gilmour, Lerner. Que nos perdone Javy, Jaime Garzón, Heriberto de la Calle, que nos perdone Rodrigo D, pues parece que si futuro. Que viva la música, dijo Andrés Caicedo, menos mal ya murió, hubiera sido deprimente que presenciara el espectáculo tan burdo que ante nuestros ojos se presenta.

Unos, perdidos en las drogas, mercancía putrefacta del siglo XXI, al parecer no entendieron el mensaje de Arango, maldita sea. Otros presumen de sus emociones, de la vida y su “sufrimiento”. Otros perdidos en el afán del consumo visten una moda y después otra. Patética forma de darle muerte a la forma más pura de resistir a los embates del destino. Ya no hay alternativa, solo el silencio cruel de quienes ignoran la historia y su dinámica compleja y a la vez enriquecedora. La tribu ha muerto señores, no hay caso, ha muerto el ímpetu revolucionario, la voz de lucha, la canción de la esperanza. El arte como única manifestación de la libertad del ser humano, esta decayendo y los jóvenes lo matan lentamente.

Solo sobrevive el ímpetu de algunos pocos (oi, oi oi), esos que en medio de tanta absurdez gritan y elevan al cielo, a algún cielo, una voz de aliento, una voz, que más que protesta es de propuesta. Quedan ellos, y unos pocos de los nuestros, unos pocos que añoramos aquella época lejana en que éramos cinco por cinco, ahora son cinco por mil (palabras sabias). Nosotros la retaguardia, o mejor la vieja nueva guardia, los que construimos un movimiento, los que creímos en una esperanza, los que soñamos con una tribu universal en la que solo el ser humano en su más pura esencia es libre, se crea y construye en una dinámica de amor y odio constante. Ahí esta la voz, mi voz, nuestra voz, esperamos que no nos silencien, que el sistema no acoja en su seno estas letras olvidadas por una historia que se niega en la actualidad a ver que más que una opción, somos la vida misma en su esencia, esperamos, espero, que el sistema no me arrolle en su carrera absurda contra lo imposible.

La tribu ha muerto, señores, ha muerto, descanse en paz…