
Mucho antes de que Eminem y toda su parafernalia de raperito moderno invadiera los hogares mundiales con su canción My Name is, mucho antes de que 50 cent hubiera llegado con su estilo medio criminal de música a lo más alto de los top a nivel mundial, si, mucho antes de todo eso, ya algunos raperos de un nivel mucho mejor, con ideología y propuestas de fondo habían llegado a los medios, se habían tomado las radioestaciones y los canales de televisión habían sido portadas de revistas y lograban hacer notar muchas de sus propuestas radicalmente alternativas de forma efectiva en la sociedad.
Para el año de 1982, Joseph Saddler mejor conocido como Grand Master Flash, junto con sus amigos y compañeros de combo, lanzaron al mercado el que sería la primera canción con un mensaje serio en el rap. La canción The Message fue todo un hit, y cargaba en sus letras un fuerte contenido temático del barrio y sus problemas, de su gente. Sería para aquel entonces una forma de pensar al menos favorecido, de responder ante la adversidad, en ultimas y para aquellos lejanos al movimiento, un medio masivo de información.
Después de algunos años y de algunos grupos como Run DMC que fuese la primera banda en aparecer en MTV, y en tener patrocinio de una marca deportiva de zapatos, el señor CHUCK D, líder de la banda de hip hop tal vez más contestataria de todos los tiempos diría que el rap es el CNN del mundo de los negros. Una vez más se ratificaba la existencia de una forma efectiva de circulación de un mensaje crudo y real que llegaba a las mentes jóvenes de manera efectiva. KRS ONE, el maestro de maestros, para muchos el mejor exponente del hip hop de todos los tiempos, diría que el movimiento servia para educar y entretener y usaría en ingles la palabra Edutainment, que equivaldría a ambos términos. El mensaje, la fuerza de la voz del hombre oprimido se hacía libre por medio de los beats, los scratchs y las fuertes y rudas liricas que caracterizaron al hip hop en sus mejores épocas.
En colombia nadie mejor que la Etnnia y Gotas de Rap, las vías alterantivas de comunicación de todos aquellos que teníamos algo diferente que decir, de todos cuantos pertenecíamos a los sin pertenencia. Poesía de barrio, versos de calle, artistas clandestinos hechos a pulso por el trajinar mismo de la vida. El rap, el mismo contestatario, el mismo de delincuentes, ese mismo era una vía alternativa de comunicación.
Ruinas maltrechas quedan de ese edificio que con tanto ahinco construyeron los de la vieja escuela. Hoy, espectáculos mediáticos, carros, lujos, mujeres semidesnudas, reality shows. En colombia, eventos al parque de muy dudosa calidad artística, marcas de ropa con supuestas nobles intenciones que no hacen más que ganar un poco de dinero a costillas de una imagen que no es la esencia misma del rap como música, como medio masivo de llevar un mensaje alternativo, como forma diferente de concebir la realidad, de decir simplemente lo que hay que decir. Pilas estimados oyentes, pilas. No crean todo cuanto escuchen y vean del rap, incluso duden del presente mensaje, simplemente confíen en que algún día y por medio del arte como forma misma de resistir podremos salir de este atolladero…
